Ambiente de mercado Imilchil Marruecos

IMILCHIL, PUNTO DE ENCUENTRO DE LA CULTURA BEREBER

hacia el mercado Iimilchil Marruecos

En cualquier otro momento del año la pequeña aldea de Ait Haddou Ameur pasaría desapercibida para cualquier viajero. Sin embargo, durante cerca de una semana es el destino de miles de bereberes que van llegando desde muy lejos en sus mulas, en furgonetas de transporte, o a pie desde los pueblos cercanos. En esta localidad se encuentra la tumba de Sidi Mohamed el Mehreni, un hombre santo y venerado que año tras año es visitado con total admiración por los bereberes.

Transhumantes del Alto Atlas Marruecos

Durante los días del Moussem no son sólo las chicas jóvenes y solteras las que vienen a buscar marido. Las viudas y las divorciadas se van concentrando en la tumba del hombre santo con la esperanza de que algún nuevo pretendiente las corteje en un sitio tan especial. Pueden venir solas o acompañadas, pero casi siempre desde largas distancias que tendrán que recorrer a pie. Su procedencia viene identificada por los colores de las líneas tejidas en sus capas de lana conocidas como “chorfas”.

Bereberes con velo Marruecos

Antaño se podía diferenciar la procedencia de los viajeros y visitantes por sus indumentarias. Las mujeres, al igual que en el resto del mundo tribal de África y de otros continentes, son las que más se han apegado a su vestimenta tradicional, un signo que las diferencia del resto de las tribus. Con el paso del tiempo la globalización está borrando de nuestra visión un valor cultural que ha permanecido durante siglos. Hoy, para qué pasar el tiempo tejiendo una capa con la lana de las ovejas cuando en un mercado resulta más fácil encontrar una manta “zamorana”, casi todas procedentes de España? Las líneas y sus colores identificaban a las mujeres de las diferentes tribus: Ait Haddidou, Ait Morrhad, Ait Yahya, Ait Atta… Pero, existían las Ait Tom y Jerry?

Bereber con manta Marruecos

La población más joven va adquiriendo el ritmo impuesto por aquello que aparece a través de las imágenes difundidas a través de internet o de la propia televisión. Los valores tribales se van perdiendo debido a una falta de consciencia de lo que eso representa. Durante estos últimos días he desempolvado antiguos libros fotográficos que tengo por casa y que tratan sobre los bereberes del Atlas. Imágenes de un pasado que por suerte tuve ocasión de vivir hace unos 30 años. Algo bueno tiene que tener seguir soplando velas. Ahora sólo quedan coletazos culturales que estoy, más que nunca, dispuesto a capturar con mi cámara. Una caza hacia otra especie en vías de extinción.

Jóvenes de rojo Marruecos

En cualquier caso, el Moussem de Imilchil se sigue celebrando año tras año. Cada vez son menos las mujeres que se acercan a encontrar el amor de su vida. Sin embargo, la fiesta del Moussem no se ha perdido, ni tampoco el encuentro de ganaderos y mercaderes que durante varios días intentarán vender y comprar. Los más mayores cuentan relatos que, ciertos o frutos de la imaginación, siempre despiertan interés. Dejemos que descansen antes de internarse en la multitud de gente, animales y tiendas. Un auténtico hervidero decorado por un magnífico caleidoscopio de colores. Aunque eso lo dejo para la próxima entrega.

Anciano descansando Marruecos

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